Proteger las higueras

protección de los rebrotes de las higueras que brotan en el Jardí de l'Amistat
protección de los rebrotes de las higueras que brotan en el Jardí de l’Amistat

Proteger las higueras. (abril 2014)

Llegamos con las herramientas y descargamos las cierres-tanques de madera. Seleccionamos los árboles que queremos proteger y las zonas en los que gracias a las lluvias de la primavera, se acumula más diversidad de especies vegetales. Hay avellanos, almendros, ciruelos, retamas, ….

El espacio del Jardí de l’Amistat era un espacio eminentemente agrícola, pero con una variedad de especies que incluían vegetación ornamental como madreselvas y otras trepadoras. Las especies arbóreas y arbustivas eran principalmente productoras de frutos alimenticios. El resto del espacio tenia un tratamiento que priorizaba las superficies tapizantes de gramíneas autóctonas, en una aspecto cuidado pero silvestre. Actualmente el servicio de mantenimiento que depende del departamento de Via Pública del Ayuntamiento de Sabadell, realiza regularmente unas limpiezas radicales que dejan el terreno con una capa de unos pocos centímetros de vegetación, como resto arrasado de cualquier variedad o ejemplar singular. Esta siega excesiva, seguro que contenta a los vecinos que reclaman limpieza, pero anula toda posibilidad de la tierra de mantener y renovar una vegetación rica en especies y variedades, fruto de los muchos años de cultivo esmerado del terreno.

Es esta memoria de la tierra, es la que emerge cada primavera como recuerdo de la latencia presente en las semillas enterradas.

Este año, no vamos a permitir que la maquinaria arrasadora se nos anticipe y destruya toda la vegetación presente. Vamos a proteger y señalar los ejemplares que han crecido. Vamos a despejar la maleza que esconde los brotes de almendros y otros frutales que emergen del terreno.

Colocaremos indicadores y tutores en los ejemplares ahora frágiles, para que sean reconocidos por los vecinos que pasean por el terreno. Serán ellos los que al reconocer todo este potencial del terreno, nos tienen que ayudar a protegerlo y a permitir que vaya recuperando su esplendor.

Unas simples acciones de protección y marcaje, parecen transformar el espacio, pero sobretodo están cambiando nuestra percepción y nuestra valoración de lo que vemos y lo que significa para la recuperación de este lugar. El simple gesto de no interferir, y sobretodo, no dañar, es suficiente para transformar definitivamente nuestra actitud. Comprometernos con lo que emerge y a partir de aquí atender y saber leer todo lo que nos va indicando. Nada más.