Recorridos 2016

Paisaje al sur del Ensanche desde el Parque de la Gavia
Paisaje al sur del Ensanche desde el Parque de la Gavia

Ejes naturales y enclaves simbólicos en el Ensanche de Vallecas.

En el invierno del 2016 realizamos un nuevo recorrido de exploración y trabajo de campo en el Ensanche de Vallecas. Después de dos visitas y del contacto con agentes culturales del barrio, vamos definiendo un marco de aproximación para realizar propuestas que tengan en cuenta cual puede ser el papel de una creación artística vinculada al territorio del sur de Madrid. Realizamos un recorrido desde el interior de la trama urbana del Ensanche de Vallecas. Analizamos la configuración urbana del barrio y la distribución de las zonas verdes, algunas consolidadas, otras definidas sólo en los planos de urbanización.
Identificamos también, en relación a la topografía y al paisaje “original”, los hitos territoriales que estructuran el imaginario paisajistico del lugar y sobre los que se puede activar formas de reconocimiento y construcción cultural.
Un recorrido a pie cruzando las distintas partes en que se divide el barrio y enlazando los espacios libres en los que se definen zonas verdes, áreas de encuentro, espacios para usos sociales y vinculación a equipamientos escolares o sanitarios, o en contacto con zonas comerciales.

 

Cerro Testigo- Emilio Sánchez Martín. 199-200 Serie "Los paisajes de Alberto en la actualidad"
Cerro Testigo- Emilio Sánchez Martín. 199-200
Serie “Los paisajes de Alberto en la actualidad”

>Lectura y estructuración del territorio del Ensanche de Vallecas desde los hitos y las cualidades del paisaje natural, en relación al trazado del planteamiento urbano.

El paisaje al sur de Madrid se ha mostrado siempre como un terreno osco, seco y desapacible, aunque sea precisamente sea en este punto, donde se ha localizado las primeras muestras de ocupación estable en el Cerro de la Gavia. Bien es cierto que justo al lado del cauce del río Manzanares.
La imagen consolidada de un espacio vacío que puede recibir cualquier añadido, infraestructura o ocupación sin quebranto ni pérdida se ha mantenido. Sólo algunas miradas han sabido ver en él su potencialidad y riqueza. Los artistas de la Escuela de Vallecas lo hicieron. Estructuraron este territorio topográficamente y lo llenaron de presencias visibles e invisibles. La extraordinaria emergencia que vieron en esta desnudez se administró como una fuerza de transformación.
Siguiendo su ejemplo, nos esforzamos en seguir viendo donde otros no ven. Poblar el vació de presencias y trazar los espacios donde comunicar con ellas y desde ellas.

Ensanche de Vallecas norte-Clasificacions de usos del espacio
Ensanche de Vallecas norte-Clasificacions de usos del espacio
Ensanche de Vallecas- Clasificación de usos del espacio
Ensanche de Vallecas sur- Clasificación de usos del espacio

-Identificar los espacios libres en relación a los valores del paisaje anterior.
Recorremos en paisaje intentando leer el manto topográfico sobre el que se ha trazado el barrio actual. Reconociendo las trazas del seco Arroyo de la Gavia por entre las calles y avenidas. Identificando los cerros que señalan los puntos altos del paisaje y su modulación: El Cerro Murmullo, el Alto del Retiro, el Mayorazgo, Valdecarros, la Atalayuela, la Gavia…

Hay que hacer un esfuerzo de abstracción y hacer desaparecer las amplias avenidas y los bloques construidos para ver la continuidad del paisaje modelado pero en el que son visibles estos accidentes geográficos, que todavía podrían estructurar la experiencia del lugar con su rotundidad e impronta sino fueran ocultados por un trazado regulador que se ha regido por la concepción radial de la ciudad de Madrid. Así las calles del Ensanche de Vallecas no respetan la topografía, se estructuran como calles secundarias de las verdaderas avenidas radiales de la ciudad que son la Nacional 3 a València y la autopista radial M-45 y desde esta rotundidad impuesta desfiguran la relación con el lugar.

Autovia radial M-45
Autovia radial M-45
Parque en el extremo sur del Ensanche
Parque en el extremo sur del Ensanche

>Potencialidades a activar para la estructuración del lugar. Imaginario simbólico y construcción social.

Al ser conscientes de esta suplantación de la escritura urbana respecto de las cualidades estructurantes del paisaje, debemos superponer en todo lo que vemos la identificación de restos presentes del paisaje para su rescate y activación. Deambular por el territorio geográfico y cruzar al mismo tiempo por los pasos de cebra. Identificar el camino natural del agua en superficie y a la vez los impedimentos para que su movimiento no destruya los elementos de la urbanización.

 

Sendero en una zona verde al norte del Ensanche
Sendero en una zona verde al norte del Ensanche

-Trazar la conexión i continuidad entre los espacios libres.
Al salir del metro en la estación de La Gavia, es necesario buscar una orientación que nos sitúe en el conjunto del nuevo barrio. Las dimensiones con que se ha diseñado abruman y generan desamparo si buscamos elementos de anclaje a una escala más humana. La amplitud de las calles y las avenidas, las grandes extensiones de zonas verdes hacen que sea difícil una relación de proximidad entre las personas, no favorecen el encuentro fortuito ni el contacto inesperado. Los habitantes que se mueven en estos espacios actúan como minúsculos figurantes y tienen que hacer esfuerzos para neutralizar una acusada sensación de soledad.
En esta situación, deambular solo por estas calles proyecta un asomo de sospecha entre desconocidos que difícilmente se puede neutralizar. Busco de orientación en los planos que llevo impresos y en ellos identifico las zonas libres – verdes – públicas. La proporción frente a lo urbanizado es enorme comparado con la trama de la Villa histórica de Vallecas.

Zona verde en el Ensanche norte El Cerro Almodovar al fondo.
Zona verde en el Ensanche norte
El Cerro Almodovar al fondo.

Las áreas verdes son amplias extensiones de tierra en la que se ha sembrado césped que tiene que superar la aridez del terreno y el rigor del verano de Madrid. Se impone como un manto que intenta uniformizar y dar unidad pero que es constantemente desmentido por las condiciones. Lo que estructura el espacio y da alguna legibilidad son las superficies de tránsito marcado, amplias aceras, bordillos que marcan los límites de la vegetación. Señalan ejes de circulación, acentúan visuales en fuga hacia el horizonte. El mobiliario urbano, bancos, papeleras báculos de iluminación aportan la conexión de escala y formas de aproximación a una experiencia más doméstica.
La vegetación es todavía escasa y tardará en crear entornos de sombra y una variedad que permita otra visión de estos espacios verdes que aún son demasiado próximos a las cualidades del páramo seco del paisaje que nos rodea. Árboles todavía jóvenes, arbustos que sobreviven con dificultad, no consiguen romper la sensación de vacío.

Zona verde en el Ensanche norte
Zona verde en el Ensanche norte

En algunas áreas se van situando instalaciones que permiten usos específicos. Se crean puntos de encuentro que sitúan elementos de una escala más humana desde donde relacionarse con el lugar de una manera más amable. Así lo es una incipiente zona de skate.

Nos interesa recorrer los espacios libres del barrio, participar de las sensaciones que se generan en su interior. Partir en la construcción del significado del lugar, de la experiencia que en se pueda dar. También es importante verificar sobre el terreno la forma en que estas áreas libres se conectan entre si, verificar su continuidad y cómo se vinculan a los equipamientos del barrio: relación con las escuelas, con los centros sanitarios, con los edificios institucionales y com los centros vecinales.
Del mismo modo en que hay todavía muchos solares por edificar, también hay espacios libres sin ejecutar de una manera completa. Pero curiosamente el esfuerzo urbanizador a dejado casi concluido la definición del espacio público, aceras, pasos de cebra y semáforos sin vecinos que los utilicen. Mobiliario público en calles vacías. El tiempo de espera para que se ejecute la función de estos espacios verdes en su densidad esperada, acentúa el proceso de su degradación. Jardines en espera. Plazas latentes. Parques futuribles…

Zona verde en el Ensanche sur

Zona verde en el Ensanche sur

-Señalar y enlazar elementos singulares de capital simbólico territorial.
A pesar de que la trama de urbanización se ha impuesto a cualquier otra lectura del territorio que quiera integrar singularidades paisajísticas anteriores, se puede intentar reconstruir una orientación respecto a ciertos hitos geográficos que por su rotundidad permiten una fijación de referencias.

La traza del Arroyo de la Gavia cruza la parte central del Parque de la Gavia
La traza del Arroyo de la Gavia cruza la parte central del Parque de la Gavia

El Arroyo de la Gavia, sólo es visible a partir de la avenida del Mayorazgo cuando se introduce en el Parque de la Gavia, lo que permite identificar su valor de atractor de las aguas hasta verterlas al Manzanares. Los caminos que siguen paralelos a su cauce permiten reproducir esta potente singularidad del paisaje, siempre que la urbanización prevista a partir de este punto la respete e integre. Sería una gran oportunidad.

El Cerro Almodovar desde el enlace con la A-3
El Cerro Almodovar desde el enlace con la A-3

El Cerro Almodovar se divisa desde casi todos los puntos del barrio. Es el hito territorial más potente del sur de Madrid. Constituye el accidente geográfico que permite la conexión entre la experiencia del barrio y su extensión a una escala de la región.
Es el Cerro Testigo destino de los recorridos de los miembros de la Escuela de Vallecas. Ahora al estar casi inaccesible rodeado de autopistas, urge retomar su significado de protagonista de la orientación territorial. Asoma ahora por encima de los bloques y nos enlaza directamente con una vinculación más fuerte, sólida y determinante de lo que tiene que ser la construcción de este lugar.

Toyo Ito. Estrucura del Parque de la Gavia definida por los árboles de agua
Toyo Ito. Estrucura del Parque de la Gavia definida por los árboles de agua
El Parque de la Gavia con Vallecas al fondo
El Parque de la Gavia con Vallecas al fondo
Parque de la Gavia. Instalaciones de los árboles de agua abandonados
Parque de la Gavia. Instalaciones de los árboles de agua abandonadas

El Parque de la Gavia, es ella apuesta paisajística más importante del Ensanche de Vallecas. Ha constituido un punto de experimentación e lo que puede ser un parque urbano en el siglo XXI. Después del fracaso del parque proyectado por el arquitecto japonés Toyo Ito, el parque sigue abierto como proyecto inconcluso. Ahora en una nueva fase de inversión pública, espera una adaptación a las condiciones geográficas y climáticas del lugar y a las recomendaciones e intereses de los vecinos que ya viven aquí.
Se trata de un enclave estratégico para entender y dominar esta parte del barrio, conforma con el Cerro Almodovar, otro hito territorial a tener como referencia. Sin embargo hay una gran diferencia entre los dos. El cerro Almodovar tiene su identidad concluida, el valor asumido de emblema territorial no permite experimentar en el otro tratamiento que no sea la no intervención. Por otro lado el conjunto de cerros del Parque de la Gavia, serán un campo de pruebas y experimentación de tratamiento paisajistico para adaptarse a usos ciudadanos vinculados a formas de re-naturalización del lugar y a otros modelos de relación y encuentro.

Mapa del tramo final del Parque Lineal del Manzanares. parqulineal.es
Mapa del tramo final del Parque Lineal del Manzanares.
parqulineal.es

El Parque lineal del río Manzanares, se sitúa en la parte sur del del barrio ya fuera del término municipal de Madrid. Constituye el nexo natural que permite una lectura integrada de la ciudad con el territorio de la región. El río Manzanares articula en sentido norte-sur, un eje natural que enlaza la sierra norte con la cuenca del río Jarama. Se ha realizado en su tramo más urbanizado una reforma importante para retomar el contacto perdido de la ciudad con el río: Cubrir la M-30 que circula paralela al cauce, creación de un parque lineal urbano en todo su recorrido generando conexiones con los barrios que a él se asoman. Sin embargo es en su tramo sur donde el potencial de naturalización puede ser más relevante. A partir de potenciar una continuidad lineal hasta su desembocadura en el Jarama, puede enlazar y extender conexiones naturales con los barrios al sur de Madrid: Villaverde, entrevías y por extensión el Ensanche de Vallecas, hasta llegar a retomar una conexión urbana con Ribas-VaciaMadrid.

*Web del Grupo de Investigadores del Parque Lineal del Manzanares