Exploración #4 Rosario-Barcelona

Escuchas y exploraciones simultáneas entre la ribera del Paraná en Rosario y la costa Mediterránea de Barcelona.
Domingo 6 de diciembre de 15 a 16:30h (hora local en Catalunya)

Las ciudades de Rosario en Argentina y Barcelona en Catalunya comparten el hecho de ser riberas. En la primera del caudaloso río Paraná, en Barcelona la ribera es al mar. La proximidad al agua es un privilegio y un aliciente para los habitantes de estas dos grandes ciudades, y se ha convertido en un lugar de descanso y ocio, siendo un resorte a la descongestión de la vida urbana. Caminar por las riberas es un ejercicio que nos conecta con la naturaleza de forma directa y nos invita a vivir el entorno urbano de un modo más amable.
La escucha, nos brinda la posibilidad de alejarnos de las divagaciones mentales para atender a las sensaciones del momento presente, a conectar con el territorio como extensión y amplificación del propio cuerpo. A través del sonido del agua y de la brisa del viento nos trasladamos a otro tiempo más pausado, conformándose la orilla como refugio al alcance de los ciudadanos para hacer frente al estrés de la ciudad, y la desconexión con el territorio y nuestra corporalidad que ha supuesto el confinamiento y virtualidad de los últimos tiempos. Proponemos una caminata de escucha profunda, buscando develar a través del sonido la situación de nuestro entorno y su vínculo con el cuerpo.
Por otra parte las dos urbes han sido a lo largo de la última centuria testimonios de un proceso de cambio propiciado por el régimen capitalista. Las últimas décadas han supuesto una aceleración de la transformación con el desembarco de la economía financiera global a nivel local y el fuerte impacto que conlleva.

————————————————————————————————————
>Colabora desde Rosario (Argentina):
Florencia Ruiz Ferretti, cantante, compositora y artista sonora. Busca desde el sonido, la poética y el movimiento proponer miradas sensibles sobre ambiente y sociedad, corporalidad y territorio. Forma parte de la ONG Taller Ecologista.

>Inscripciones abiertas para participar de forma presencial en las exploraciones, grupo reducido.
Número de participantes limitado

Más información e inscripciones en info-arroba-sitesize.net
Las inscripciones deben realizarse antes del sábado 5 de diciembre
———————————————————————————————————–

La propuesta de Exploración Rosario-Barcelona es la de caminar ambas riberas, conectarnos, escuchar y fluir con el agua para experimentar de nuevo la proximidad de una naturaleza exhuberante y próxima. El acceso a las orillas puede ser más o menos dificultoso y habrá que salvar obstáculos, tomar desvíos… en cualquier caso estaremos atentas a cuanto acontezca. La ciudad libre de la masificación de turistas inaugura un nuevo redescubrimiento de lo local que no ha hecho más que comenzar.

La exploración será posteriormente diferida en internet.

Rosario (río Paranà)
Por mucho tempo Rosario se constituyó como una ciudad que «daba la espalda al río», en el sentido que el acceso a la costa estaba en su mayor parte restringido a la actividad portuaria. En los últimos cuarenta años se iniciaron procesos urbanos que fueron abriendo «balcones al río», paseos y accesos. En la franja costera del gran Rosario se concentraron industrias de diversas ramas (petroquímica, siderúrgica, de papel, alimenticia entre otras) y los complejos portuarios de ultramar. Después de la autorización del uso en Argentina de la soja transgénica resistente al herbicida glifosato en 1996 y el vuelco de la economía hacia la exportación de commodities, se produjo en el país una reconfiguración territorial de la ganadería. Una de las “zonas marginales” que recibieron la hacienda desplazada de las tierras pampeanas, fueron las islas del delta del Paraná. A mediados de 2003, tras la inauguración de la conexión vial que atraviesa el delta, uniendo las ciudades de Rosario y Victoria, las islas adyacentes se convirtieron en una territorio visible y accesible para empresarios, inversores y productores.
En estos momentos estamos atravesando una sequía y bajante históricas en el río Paraná, a lo cual se han sumado incendios intencionales en los humedales desde febrero de este año que buscan expandir la frontera agropecuaria y los proyectos inmobiliarios sobre estos sistemas naturales. Desde la sociedad civil venimos luchando para lograr una Ley Nacional de Humedales que los regule y proteja, aunque hasta el momento no hemos tenido éxito por el lobby que realizan los sectores productivos.
En este contexto de emergencia ambiental, el cual pone en peligro también las culturas y formas de vida tradicionales de los humedales, es imprescindible recuperar y visibilizar los imaginarios del río de las personas que los habitamos: somos humedal. Y la fuerza de esta poética se transforma en acción, en detrimento de los imaginarios extractivistas que se alojan sobre el río y los humedales.

Barcelona (mar Mediterráneo)
Con la llegada de la industrialización Barcelona transformó su frente litoral en el patio trasero de las fábricas, es el caso de las factorías que operaban en el barrio de Poblenou. El litoral marítimo se convirtió entonces en una zona invisible a la ciudad, en vertedero de escombros y en el mejor de los casos en barriadas enteras autoconstruidas sin las menores condiciones de salubridad. Con las olimpiadas de 1992 Barcelona recuperó la costa. La creación de la villa Olímpica urbanizó un nuevo tramo de paseo marítimo, se creó el puerto olímpico y se conectó con el antiguo paseo de la Barceloneta, cuyo límite marcaba antaño el comienzo de las barracas del Somorrostro. La mejora fue sustancial en cuanto a que la ciudadanía ganó un nuevo espacio convertido ahora en un largo paseo litoral, se mejoraron los servicios, la limpieza y el acceso a las playas. La imagen resultante fue de gran impacto en el imaginario de Barcelona y se erigió epicentro de un nuevo programa de atracción de visitantes. También fue el inicio de las campañas turísticas que vendían las bondades de la Barcelona mediterránea, su clima suave y destino cultural de primer orden.
La segunda oleada de turismo masivo fue más agresiva si cabe y trajo consigo la gentrificación de los barrios con frente marítimo, la aparición de hoteles, apartamentos y la consecuente expulsión de vecinas y vecinos con rentas más bajas que no podían sostener el incremento de los alquileres. El acceso a la vivienda se ha ido deteriorando desde entonces y ha dado paso a barriadas tematizadas por el monocultivo turístico. Los ya mencionados barrios de la Barceloneta y Poblenou, pasaron en poco tiempo de ser barrios populares a convertirse en destino y oferta de los paquetes turísticos low cost, haciendo invivibles los espacios públicos y el descanso de los vecinos. Con la pandemia cesó la llegada de turistas y las calles vuelven a ser reapropiadas después de mucho tiempo por los barceloneses.

Playa de la Barceloneta